domingo, 13 de agosto de 2017

Y AHORA, ¿QUÉ DIRÁN?

Por: Alixon Reyes

Y ahora, ¿qué dirá la oposición venezolana ante la amenaza explícita de Donald Trump con respecto a la mentada intervención militar en Venezuela?. Siempre se venía escuchando de parte de la oposición el que Maduro estaba loco, que cómo se le ocurría, que deliraba el tipo. No obstante, de forma paralela, venían trabajando conjuntamente con el senador Marco Rubio y con el Departamento de Estado a fin de lograr la tan ansiada intervención.

Resulta que por fin el mismísimo Donald lo dijo… ¡Zas!... Más aún con la ONU diciendo estupideces, con la Declaración de Lima, con la expulsión del embajador venezolano en Perú, con el bloqueo financiero y bancario ya iniciado hacia Venezuela, con la próxima ruptura de relaciones que en breve y en cambote harán los presidentes lacayos, y quien sabe cuánto más. “Se le vino el mundo encima a Maduro”, pensará Julio Borges… Pero también resulta ser que los mismos países latinoamericanos que también se han prestado para la magra cosecha opositora, comprendiendo que la cosa era en serio, que Maduro ni tan loco estaba, y comprendiendo además que una guerra en Venezuela no solo desestabilizaría América Latina, sino que podría provocar mucho más rápido el levantamiento popular y su expansión en todo el continente, ahora reculan y rechazan categóricamente la actitud y la declaración de Trump. Por supuesto, con tantas amenazas creyeron que Maduro y el pueblo venezolano se asustarían… Ahora resulta que ni Maduro estaba delirando y también resulta que ni tan guapos resultaron Peña Nieto, Juan Manuel Santos, Bachelet, ni el Kuczynski, incluyendo Mercosur…

A todas estas, urge una rápida ofensiva por parte del Estado venezolano. Pero una ofensiva en términos comunicacionales y en términos diplomáticos alrededor del mundo explicando la situación venezolana. Además de ello, y seguro estoy de los esfuerzos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y el Consejo de Estado en cuanto al análisis de la delicada situación y habrá activado planes para la seguridad interna, no obstante, bien vale la pena considerar lo sucedido hace pocos días en Paramacay y reforzar planes de seguridad en todos los fuertes, en los asentamientos militares, en la logística terrestre, aérea y fluvial, activar planes de contingencia para el sector energético y eléctrico, además de las telecomunicaciones, analizar y reforzar los puestos fronterizos y la frontera completa.

Venezuela no está sola en la arena internacional, pero tampoco debe confiarse en la voluntad de acompañamiento internacional, que no pasará de ser consigna y panfleto en muchos de los casos.

Amanecerá y veremos, porque como dice Walter Martínez, estamos en pleno desarrollo de los acontecimientos…

Permita Dios que Venezuela logre evitar una situación como la planteada por Trump… No obstante, si llega a suceder, Venezuela defenderá su soberanía y su independencia. Este pueblo no se dejará de nadie, menos aún del imperio norteamericano.


NOTA: Con la declaración de Trump, creo que quedó sellado finalmente el seguro juicio y condena contundente de Julio Borges, Luis Florido, Freddy Guevara y compañía (por cierto abundante compañía, porque la lista es larga), por traición a la patria. Tome nota la Asamblea Nacional Constituyente…

jueves, 10 de agosto de 2017

De bufonadas, bravuconadas y demás…

Por: Alixon Reyes

Donald Trump, hombre devenido de la industria del entretenimiento -a la cual le ha sacado el jugo al punto de elevarlo a la presidencia de los Estados Unidos- no da pie con bola en el marco de la conducción política de su país. Peleado casi que con medio mundo, no encuentra la forma de torcerle el brazo a Putin, con Corea pensó que se encontraría con un cordero dispuesto al matadero, con Cuba pretende regresar al ostracismo del bloqueo infame, y con Venezuela, creyó que metiéndole miedo, esta rehuiría la lucha.
La actitud que mantiene contra Venezuela es una actitud guerrerista más que injerencista, y tiene entre ceja y ceja ponerle la mano al tesoro nacional para distribuirlo entre sus contribuyentes (y a quienes de veras mueven los hilos del poder en el país de Disney). Cree él que Venezuela es Libia, o quizá Argentina, o mejor aún para él, Brasil. Entonces recurre a bravuconadas sancionando a funcionarios venezolanos que aún y cuando no tienen cuentas bancarias y/o propiedades en los Estados Unidos, sirve para la mediateca mundial tipo Hollywood.
Triste es que el mundo se haga eco de tonterías como esas… ¿Sanción moral?... Lo sería si en realidad pudiesen demostrar que los venezolanos dizque sancionados tienen cuentas o propiedades, pero hasta ahora no han podido. Pero, vale decir que Trump está acostumbrado a este tipo de cosas. Él sigue creyendo que está metido en un reality show en el que sus bravuconadas meten miedo a los participantes. Así que, sus bravuconadas se convierten en bufonadas tras el cual se ríe el mundo serio, es decir, los que en realidad hacen política. Y digo el mundo político serio porque es que hay uno que lo es.
Por ejemplo: ante la remoción de Luisa Ortega Díaz por parte de la soberana Asamblea Nacional Constituyente tronó el mundo impoluto, pero olvidan que Donald Trump, sí, el mismito y sin necesidad del Congreso, tomó la decisión y destituyó a la Fiscal de Estados Unidos porque vetó una decisión tomada por Mr. President relacionada con la migración palestina. Parte de ese mundo cínico que no entiende que el criterio debiera ser uniforme para el tratamiento de estos casos.
Más allá de todo eso, imagino que en breve terminarán sancionados los 545 constituyentistas que, en señal de soberanía reclaman al imperio su respectiva sanción ya…