lunes, 12 de junio de 2017

DE HEGEL Y LA AMENAZA HISTÓRICA



POR ALIXON REYES

En el clásico Fenomenología del Espíritu, Hegel avanza en el desarrollo de una relación histórica (que se ha reproducido en un grupo de la sociedad latinoamericana). Me refiero a la relación señor-siervo.

Después de sufrir las graves consecuencias de la entrega al FMI (incluyendo el famoso corralito y la salida de varios presidentes en solo pocos días a ritmo de récord Guiness), Argentina logró estabilidad política y económica en el gobierno de Néstor Kirchner. El país se consolidó y formó junto al Brasil de Lula y la Venezuela de Chávez, un eje sólido en Sudamérica. A Néstor lo siguió Cristina, quien continuó fortaleciendo los procesos ya iniciados. Sin embargo, el riesgo del que advertía Hegel no fue considerado en su magnitud, esto es, Hegel planteó que mantener la libertad implicaba un riesgo, siendo uno de ellos el de pensar que la liberación viene “desde arriba”, tal y como lo comenta posteriormente hablando del poder popular, Miguel Mazzeo. ¿Qué sucedió?..., pues, el pueblo cayó en la ilusión que les pintó la dominación, o sea, el pueblo creyó que mantener la liberación (y mejorar) solo era posible –paradójicamente- a través de los dominadores del capital, de los modos de producción, de los medios de difusión (que no de comunicación, al decir de Galeano) y terminó dándole la presidencia a Macri. Por supuesto, toda la campaña sucia mediática realizada en contra del sector que representaba la continuidad del proceso, más errores gubernamentales costosos aunque subsanables, y el descontento de algunos otros, desembocó en la derrota del proyecto que creemos podía seguir reivindicando a los sectores populares, la soberanía económica y política, la integración latinoamericana, entre otras cosas tan importantes como las ya mencionadas.

No pasó mucho para que Argentina, América Latina y el mundo se dieran cuenta de Las cualidades y el talante de Macri, muy a pesar de que los medios de difusión callan ante la barbarie en actitud cómplice. Ahí está Brasil padeciendo lo mismo, solo que después de un asqueroso golpe de Estado parlamentario.

En Venezuela estamos también ante el riesgo que planteó Hegel… Ya es bueno entender que ante la actitud de la oposición venezolana, ante la actitud de la burguesía venezolana, ante la actitud de unos disociados (entre ellos terroristas, mercenarios y paracos sembrados en el país y traídos a Venezuela por líderes de la oposición en contubernio con la malograda OEA del también malogrado Almagro –suena casi que a juego de palabras, pero no lo es-, el gobierno de Trump, del mismísimo Uribe y demás), bien vale la pena sopesar lo que implicaría creer que mantener la libertad depende de “los de arriba”… De allí lo acertado de la convocatoria constituyente, y más. Maduro, muy a pesar de la opinión internacional mayamera, se la jugó con el pueblo, y el antecedente más cercano a ello es el de Chávez. 

Pueblo venezolano: ¡Alerta!, no te dejes engañar por las bambalinas sangrientas que coloca la contrarrevolución… Si en Venezuela existiese una oposición que creyera en la democracia, nos hubiésemos ahorrado la trágica muerte de casi 80 compatriotas (producto y víctimas de las maniobras opositoras) que van en 2017, que sumados a los más de 40 de 2014 nos hacen superar la centena de compatriotas asesinados por esa misma oposición que dice creer en la democracia, en la paz y en el diálogo… Solo es cuestión de recordar las casi 48 horas que tuvieron en el poder en Abril de 2002…

Como sostiene Miguel Mazzeo, la realización plena del pueblo no tiene lugar en los marcos impuestos por las clases dominantes. Ya por ahí asoman a Lorenzo Mendoza como potencial candidatura… ¿Quién va a creer en semejante personaje, o en cualquier otro que esta oposición cipaya ofrezca?... Y lo que históricamente imponen las clases dominantes en Venezuela no es más que miseria, hambre, desempleo, violencia, represión como política de Estado, arrodillamiento y achicamiento del estado, privatización, entrega de nuestros recursos, y pues, aderezados ahora con terrorismo, asesinatos selectivos, intimidación, segregación y amenazas de muerte, persecución y linchamiento en el caso de una hipotética gobernanza opositora…

De allí que Hegel tenía razón… Definitivamente. Pueblo venezolana, alerta, y a la constituyente.


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